martes, 20 julio 2021 | Salud

Trabajo remoto: Pausas activas para evitar la rutina

Si estás realizando trabajo remoto, te damos unos tips para mejorar tu desempeño y recuperar energía. Es momento de darle importancia a las pausas activas en el trabajo.
Trabajo remoto: Pausas activas para evitar la rutina
En épocas donde el presente y el futuro van encaminados hacia el trabajo tras una pantalla, no podemos ser ajenos a las consecuencias que trae el hecho de estar conectados a la computadora por periodos prolongados y sin descanso alguno. Problemas como la tendinitis, malestares de cuello y espalda e incluso problemas de visión se presentan con mayor facilidad.

La falta de actividad física sumado a la aparición de situaciones y conductas que son dañinas para nuestro organismo como, la rutina y la excesiva carga de trabajo; así como los malos hábitos alimenticios y el ritmo de vida actual, provocan problemas en nuestra salud mental, física y emocional.

Por ello, para que puedas mejorar tu desempeño y recuperar energía, debes darle importancia a las pausas activas en el trabajo.


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¿Qué son las pausas activas?

Las pausas activas son descansos breves, de 10-15 min de duración, durante los cuales se realizan actividades como: ejercicios de movilidad, estiramientos, cambios en la postura acompañados de ejercicios de respiración. Estos permiten que los trabajadores puedan cambiar su rutina habitual con el objetivo de reducir la fatiga, prevenir el estrés y evitar la aparición de disfunciones musculoesqueléticas.

¿Por qué es relevante realizar pausas activas en el trabajo hoy en día?

La salud laboral se entiende como la conservación del bienestar físico, social y mental dentro de un ambiente de trabajo. Esto va muy de la mano con el mejoramiento del desempeño, eficiencia y productividad. En tiempos como los que nos encontramos viviendo, pensar en realizar pausas activas para cuidar la salud laboral cobra una vital importancia en la prevención de la salud de todos los trabajadores.

De acuerdo con María Pía Urgellés, directora de la carrera de Terapia Física en la UPC, “el teletrabajo ha cambiado la manera en la que laboramos; en muchos casos las horas frente a la pantalla se han ampliado y dado que el contacto con otras personas es limitado, la mayor parte del día la pasamos sentados. Las pausas activas aportan muchos beneficios: nos permiten hacer un descanso, cambiar de postura y estirar para luego retomar la actividad laboral”.

¿Qué beneficios nos brindan las pausas activas?

Los ejercicios de pausas activas nos traen los siguientes beneficios:

Favorece el funcionamiento cerebral y, por consiguiente, incrementa la productividad en el trabajo.
Activan la circulación sanguínea de nuestros músculos, permitiendo que estos oxigenen y reciban mejor los mensajes desde nuestro sistema nervioso.
Facilitan que tengamos una capacidad de atención óptima y trabajemos de manera más efectiva en las tareas encomendadas.
Previenen directamente el estrés crónico, ya que tenemos una apertura mental a organizarnos y generar soluciones a conflictos de manera más efectiva.

También se recomienda añadir actividades de pausa que involucren interacción entre compañeros, ya que esto favorecerá al clima laboral y a las relaciones dentro del centro de trabajo. Si nos ceñimos al contexto del teletrabajo, estas actividades bien pueden darse vía reuniones virtuales mediante las plataformas digitales correspondientes. Las reuniones pueden tener también como objetivo el conversar, jugar o realizar alguna actividad de ocio en equipo.

Ejemplos de pausas activas: Ejercicios que puedes poner en práctica

Cuello: Con la espalda recta, cruza los brazos por detrás de la cabeza e intenta llevarlos hacia arriba. Intenta mantener esta posición durante 15 segundos.

Brazos: Lleva el brazo hasta el lado contrario y con la otra mano acércalo hacia el hombro. Realiza este ejercicio durante 15 segundos, para que hagas lo mismo con el otro brazo. Con una mano, estira uno a uno cada dedo de la mano contraria (como si los estuviera contando) y sostenlo durante 3 segundos.

Hombros: Eleva los hombros lo que más puedas y mantén esta posición durante 15 segundos.

Manos: Estira el brazo hacia el frente y abre la mano como si estuvieras haciendo la señal de pare. Con ayuda de la otra mano lleve hacia atrás todos los dedos por 15 segundos.

Piernas: Da un paso al frente, apoyando el talón en el piso y lleva la punta del pie hacia su cuerpo. Mantén esta posición durante 15 segundos. Luego, levanta la rodilla hasta donde puedas y sostén esta posición durante 15 segundos.
Asimismo, ten recta la espalda y la pierna de apoyo. Conserva la pierna recta, para que la extiendas al máximo posible.

Ojos: Con el cuello recto mira hacia arriba, hacia la derecha, hacia la izquierda y hacia abajo repetidamente durante 10 segundos. Con el cuello recto haz movimientos circulares con los ojos hacia el lado derecho y luego hacia el lado izquierdo durante otros 10 segundos.

Finalmente, uno de los ejercicios de pausas activas más importantes: cierra los ojos durante 30 segundos, respira profundo y piensa en algo positivo. Es necesario que rompamos la rutina y dediquemos de 10 a 15 minutos a nuestro bienestar integral. Démosle la importancia que se merece a las pausas activas y seremos testigos de cómo mejoramos nuestra salud física y emocional.

Asesoró: María Pía Urgelles, directora de la carrera de Terapia Física en la UPC

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