La planta, perteneciente a la histórica Cresta Roja, fue adquirida por Granja Tres Arroyos luego de dos procesos de quiebra, uno en 2014 y otro en 2018, que atravesaron diferentes gestiones gubernamentales. A pesar de las dificultades iniciales, la empresa había logrado mantener ambas instalaciones activas en Ezeiza y Tristán Suárez bajo la administración de la firma Wade SA, creada especialmente para gestionarlas. Sin embargo, los trabajadores venían observando una reducción de horas de trabajo y una disminución en la llegada de materia prima en la planta 1, mientras que la planta 2 continuaba con su producción a plena capacidad, incluso con turnos adicionales.ggg