Como en las películas, habitantes de las calles del barrio de Kensignton, en la ciudad de Filadelfia, apenas pueden sobrevivir por las consecuencias de la adicción al fentanilo, una de las drogas más baratas, adictivas y por consecuencia mortales que se comercializan masivamente hoy en Estados Unidos.
El contenido difundido por el usuario de YouTube Kimgary da una muestra gráfica de lo que es este populoso barrio de esta ciudad al noreste del país, uno de los más pobres en todo Estados Unidos: personas caminando, o en poses extrañas, producto del consumo de esta droga.
El fentanilo, opioide sintético originariamente fabricado para tratar de soportar los dolores en las etapas más avanzadas del cáncer, avanzó en su producción ilegal y hoy es una droga que se puede conseguir por unos pocos dólares.
Esta droga es una de las principales causas de muerte por sobredosis en todo el país. Distintos organismos que trabajan con drogadicciones en Estados Unidos hablan de que, por esta droga, una persona muere cada cinco minutos.
50 veces más fuerte que la heroína, el fentanilo se consume en esta ciudad principalmente en esta zona en donde la pobreza alcanza el 44%
según datos de institutos de esa ciudad.
Una zona históricamente poblada por los procesos de industrialización del país hoy en día afronta una realidad muy distinta a aquellas que crecieron en base a los procesos migratorios. La pobreza, la marginalidad, la falta de perspectivas con respecto al futuro y la ansiedad
(la ciudad más “ansiosa” del país), son los indicadores comunes al menos de esta región al norte de la ciudad.