Este sábado, un comunicado del directorio de Vicentin informó el cierre temporal de las plantas procesadoras de Ricardone y Avellaneda, debido a “la imposibilidad de cerrar nuevos contratos de fason” que permitan sostener la operación. El anuncio impactó fuertemente entre los más de 1.200 trabajadores aceiteros, generando un nuevo manto de incertidumbre sobre la continuidad laboral.
Desde la Comisión Directiva del SOEA hicieron un llamado a la calma y señalaron que se mantendrán a la espera del martes, fecha límite para que se realice el pago de los haberes de marzo.“Hasta entonces, la empresa está en regla y no vamos a adelantar los hechos mientras eso no ocurra”, señaló el secretario general del gremio, Daniel Succi a este medio.
En un comunicado oficial, el sindicato expresó que “la situación es grave”, una mirada que también comparten “la empresa, los veedores y la sindicatura”.
Según informaron desde el gremio, ya se han mantenido “conversaciones con el juez del concurso y los veedores”, y se presentaron diversos escritos en representación de los trabajadores y como parte del comité de acreedores. También se solicitó una administración interina para garantizar la continuidad de la actividad laboral.
“No vamos a tomar ninguna medida hasta que se concrete un incumplimiento hacia los trabajadores”, afirmaron, y recordaron que el martes vence el plazo para el pago de los sueldos.
Finalmente, desde el sindicato concluyeron: “Mientras tanto, consideramos que todo el personal debe presentarse a trabajar. Lo único que nos interesa es el mantenimiento de la fuente de trabajo, de todos los puestos laborales y el pago de los salarios”.