La muerte de un niño de cuatro años en Comodoro Rivadavia generó conmoción y abrió una investigación judicial que, con el avance de las primeras pericias, suma elementos clave. Se trata de Ángel, quien falleció en el Hospital Regional luego de haber sido asistido de urgencia en su vivienda.
El hecho ocurrió el domingo 5 de abril, cuando personal de emergencias acudió al domicilio donde el menor residía junto a su madre tras un paro cardiorrespiratorio. A pesar de haber sido trasladado al centro de salud, los médicos confirmaron su muerte poco después de su ingreso.
Desde ese momento, comenzaron a surgir interrogantes sobre lo sucedido dentro del hogar. En ese contexto, las primeras evaluaciones forenses detectaron la presencia de lesiones internas en la cabeza del niño, lo que fortaleció las sospechas en torno a las circunstancias del fallecimiento.
La principal línea de investigación apunta a una posible implicancia de la madre, hipótesis que tomó impulso a partir de denuncias realizadas por el padre del menor y personas de su entorno. No obstante, las autoridades mantienen hermetismo a la espera de los resultados definitivos de la autopsia, que serán determinantes para esclarecer si hubo intervención de terceros.
En paralelo, la Justicia ordenó un allanamiento en la vivienda donde vivía el niño. Durante el procedimiento se secuestraron teléfonos celulares y otros elementos que podrían resultar relevantes para la causa.
Mientras avanza la investigación, este miércoles por la noche se realizó el velatorio del pequeño, cuyos restos fueron despedidos posteriormente en el cementerio Oeste de la ciudad.