Cada día hay nuevas amenazas en escuelas de la región realizadas por estudiantes y adolescentes que asisten a sus respectivos establecimientos, generando preocupación en toda la comunidad. Estas amenazas comenzaron después del acontecimiento sucedido en San Cristóbal, donde Gino C., de 15 años, asesinó de un escopetazo a Ian Cabrera, de 13, e hirió a otros estudiantes.
En el día de ayer, escuelas de Arroyo Seco e Ibarlucea reportaron amenazas con armas sin concretar los ataque ni registrar heridos.
En el Colegio San José de Arroyo Seco, un alumno de séptimo grado llevó un arma blanca con la que amenazó a un compañero de curso y a la docente presente en el aula. La institución ante el caso reportado emitió un comunicado a las familias indicando que activaron el protocolo correspondiente dando intervención inmediata de las autoridades.
Por otra parte, el establecimiento educativo N° 395 Carlos Sylvestre Begnis de Ibarlucea, reportó la amenaza de un adolescente de 15 años a otro compañero de 13, luego también a los padres por redes sociales que intentaban calmarlo.
Según contaron testigos al programa Telenoche Rosario, el adolescente manifestó las amenazas desde una ventana de la escuela hacia adentro, diciendo que realizaría disparos en el colegio. Ante el hecho y preocupados por la situación los padres decidieron no llevar a los chicos al colegio.
La multiplicación de casos
En la provincia de Santa Fe ya se registraron 158 intimidaciones en las escuelas. La mayoría de amenazas siguen un mismo patrón, dejar un mensaje escrito en los baños que advierte sobre posibles tiroteos. El episodio más delicado ocurrió en Maristas, donde se halló un mensaje junto a un cartucho calibre 9 milímetros.
Desde el gobierno señalaron que cada operativo llevado a cabo cuesta alrededor de 6 millones de pesos, anunciando que los adultos responsables de menores que realicen amenazas deberán costear los procedimientos. Además, advirtieron sobre las consecuencias legales de este tipo de hechos, incluso para menores no punibles.