Las pescaderías de la región se encuentran en un panorama complejo marcado por la caída de la demanda en el consumo de pescado en una de las semanas que más se consume debido a las fechas festivas de Semana Santa.
“Disminuyó la cantidad de pescado que llega al local porque el río está bajo”, expresó la dueña de un comercio local sobre la otra problemática a la que se enfrentan. Además remarcaron el faltante de algunas especies como es el caso del sábalo, que afirman que no se consigue hace más de 2 años y es el más pedido por la gente.
Con respecto a los precios declararon que no hay aumentos notorios, se mantienen estables, pero si hay una brecha diferencial en comparación con la carne y el pollo. Podemos encontrar Dorados y Boga en $12.000, Surubi $14.000, el Amarillo, Moncholo, el Patí, y el Armado $6.000 el kilo y si hubiese Sabalo el precio rondaria en $10.000 el kilo.
Recomendaciones al momento de la compra y manipulación del pescado
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) dio a conocer algunas cuestiones a tener en cuenta para Semana Santa. Al momento de comprar hay que adquirir pescados y mariscos en tiendas habilitadas, que mantengan las distintas variedades de peces sobre hielo o con refrigeración adecuada. Si el producto se encuentra congelado, chequear que la mercadería se encuentre completamente dura sin signos de descongelamiento.
Un pescado listo para el consumo se presentará con ojos brillantes y salientes, con su carne firme y flexible. Una vez ya adquirido los productos se recomienda transportarlos en el menor tiempo posible para no cortar la cadena de frío. Se sugiere mantener el pescado en frio hasta el momento de su preparación, asimismo evitar alimentos crudos y cocidos.