El representante de la
Cámara Empresaria de Transporte Multimodal de Pasajeros (Cetramp),
Saúl Isaacson, describió el impacto que tuvo la suba del combustible en las últimas semanas y anticipó que solicitaron una suba del precio del boleto interurbano al gobierno de Santa Fe. “Nunca nos había pasado una cosa así, sobre todo en valores estáticos, porque realmente el resto de la inflación venía bastante regular, pero esto nos saca totalmente de mercado”, afirmó.
El dirigente también remarcó, en diálogo con Canal 3, la particularidad del incremento en relación con otros combustibles: “La verdad es que acá ha aumentado mucho más el gasoil que la nafta. No sé por qué, creo que parte del gasoil se importa, pero realmente el valor actual es imposible pagarlo”.
El encarecimiento de los costos ya comienza a impactar en la planificación del servicio. Según explicó Isaacson en el mismo programa, las empresas analizan ajustes operativos para evitar pérdidas. “Creo que todas las empresas vamos a reducir un poco, fundamentalmente aquellos horarios que tienen menor cantidad de pasajeros”, anticipó. En ese sentido, agregó: “En el corto plazo va a pasar que va a haber una disminución de las frecuencias”.
Además, advirtió que podrían eliminarse algunos servicios en horarios de baja demanda: “Es probable que algunos horarios donde haya muy poca cantidad de pasajeros, tengamos que, por ahora, suspenderlo”.
Reclamo por actualización tarifaria
Ante este panorama, las empresas reiteraron el pedido al gobierno provincial para actualizar el valor del boleto. Isaacson recordó que el último aumento fue en agosto del año pasado y que en enero habían solicitado una recomposición que ya quedó desactualizada.
“Habíamos hablado de un 20 o un 25%. Hoy tendría que ser por lo menos un 5 o un 10% más sobre esos valores, pero esto lo decide la provincia y no sabemos cuánto va a ser finalmente”, sostuvo.
El referente empresarial también señaló la falta de subsidios como un factor determinante en la ecuación económica del sector: “En Santa Fe casi no hay subsidios, los nacionales desde que empezó este gobierno se cortaron totalmente”.
En paralelo, las empresas deberán afrontar en las próximas semanas una nueva negociación salarial con los choferes, lo que suma presión a un esquema ya condicionado por costos dolarizados y una demanda inestable.