El presidente del Club Atlético Timbuense,
Martín Borri, se expresó públicamente luego de la muerte del policía Eduardo López, quien fue brutalmente agredido tras la final de la Liga Cañadense entre Atlético Carcarañá y Sportivo Las Parejas.
Frente a esta tragedia, Borri compartió un extenso mensaje en sus redes sociales, donde expresó su preocupación por el crecimiento de la violencia y llamó a dejar de naturalizar estos hechos.
"Hoy escribo primero como padre y me pregunto: ¿qué sociedad les estamos dejando a nuestros hijos? ¿En qué se ha transformado la sociedad en la que vivimos?", comenzó el dirigente.
En su reflexión sostuvo que la sociedad atraviesa un proceso marcado por la intolerancia, la agresividad, las adicciones y la pérdida de valores fundamentales para la convivencia.
Además, habló desde su rol como dirigente deportivo y remarcó las dificultades que enfrentan quienes trabajan diariamente en los clubes.
"Ninguna institución está exenta de vivir algo similar, porque esta batalla social y cultural se libra en una desigualdad absoluta de condiciones: de un lado, dirigentes, colaboradores y familias que trabajan ad honorem para sostener los clubes; del otro, delincuentes disfrazados de hinchas que utilizan al deporte como escenario para la violencia y la destrucción", manifestó.
Borri también expresó su solidaridad con los dirigentes de Atlético Carcarañá y con todos aquellos que dedican tiempo y esfuerzo para sostener las instituciones deportivas.
"No podemos seguir mirando para otro lado ni resignarnos a pensar que 'siempre fue así'. La violencia no puede convertirse en paisaje ni la intolerancia en costumbre", afirmó.
Finalmente, convocó a toda la comunidad a asumir un compromiso colectivo para recuperar los valores del deporte.
"Un partido de fútbol se gana o se pierde. No es una guerra, no hay enemigos y no existe nada que justifique la violencia. Porque cuando la irracionalidad gana, las consecuencias suelen ser irreversibles", concluyó.