La conferencia de prensa posterior a la audiencia por el tiroteo fatal ocurrido en una escuela de San Cristóbal no aportó precisiones sobre la motivación del hecho ni sobre el perfil del autor. El trámite judicial se desarrolló de manera reservada, con acceso restringido tanto para el público como para la prensa, y el acusado no estuvo presente en la sala de los tribunales locales.
Los padres de Ian Cabrera, la víctima fatal, decidieron no asistir a la audiencia en la que los fiscales leyeron los cargos contra el joven señalado como responsable del ataque.
Los fiscales Carlos Vottero y Luis Schiappa Pietra brindaron algunos detalles sobre el avance de la causa, a la que calificaron como “muy compleja”. Indicaron que en pocos días lograron reconstruir parte de los momentos previos y posteriores al hecho, y señalaron que la investigación continuará profundizándose en distintas líneas.
Schiappa Pietra explicó que el presunto autor es no punible bajo la legislación vigente, por lo que no existe una pretensión punitiva en su contra. En ese marco, deslizó que continuará bajo la órbita de los organismos de Niñez, es decir, institucionalizado. Además, sostuvo que “el ataque habría tenido cierto grado de planificación, con posibles vínculos y relaciones establecidas a través de redes sociales”, un aspecto que se encuentra bajo análisis.
Por su parte, Vottero confirmó que la escuela donde ocurrió el hecho permanecerá cerrada, ya que continúa siendo considerada escena del crimen. En ese sentido, explicó que el establecimiento seguirá resguardado hasta que finalicen todas las diligencias investigativas, mientras que las autoridades educativas deberán definir cómo se retomará la actividad escolar.
Respecto a la posibilidad de la participación de otras personas, los fiscales indicaron que no hay por el momento información concreta, aunque no descartan ninguna hipótesis y aseguraron que se investigarán todos los aspectos vinculados al caso.