La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, visitó este martes la ciudad de Rosario para participar de una misa en homenaje a su padre, Eduardo Villarruel, al cumplirse cinco años de su fallecimiento. Sin embargo, su paso por la ciudad también dejó fuertes definiciones políticas y una frase que volvió a exponer tensiones dentro del oficialismo.
“Estamos todos esperando la declaración jurada de Adorni”, afirmó la titular del Senado ante los medios de comunicación al ser consultada sobre la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Con esa declaración, Villarruel se alineó con el planteo que días atrás había realizado la senador nacional Patricia Bullrich, quien también había reclamado transparencia respecto de la situación patrimonial del funcionario.
La vicepresidenta llegó a la Catedral de Rosario acompañada por un discreto operativo de seguridad y fue recibida por el párroco Osvaldo Macerola. El motivo central de la visita fue participar de una ceremonia religiosa en memoria de su padre, militar veterano de la guerra de Malvinas que murió en 2021 tras sufrir complicaciones derivadas del Covid-19.
Al término de la misa, Villarruel dialogó brevemente con la prensa y volvió a marcar distancia de la conducción política del Ejecutivo nacional. “No participo del Gobierno”, respondió cuando fue consultada sobre las tensiones internas dentro de La Libertad Avanza y el rumbo de la administración encabezada por Javier Milei.
Aun así, dejó una reflexión sobre el clima político actual: “La convivencia en sociedad debe ser con respeto”, sostuvo.
La vicepresidenta evitó referirse a posibles candidaturas o escenarios electorales de cara a 2027, aunque antes de retirarse destacó su vínculo personal con la provincia de Santa Fe y aseguró que Rosario es su “segunda casa”.