mientras era perseguido por la policía. El conductor manejaba una camioneta Toyota Hilux en la que viajaban otros tres jóvenes: un chico y dos chicas. Según las primeras informaciones, se desplazaban realizando maniobras peligrosas y sin respetar las órdenes de detención.
El hecho comenzó a las 7.40, cuando agentes que patrullaban la zona detectaron la camioneta en Uriburu y Grandoli. Al advertir la presencia policial, el conductor aceleró e inició una fuga por calle Uriburu hacia el oeste, ignorando las indicaciones de detenerse. El seguimiento se mantuvo con balizas y sirenas.
De acuerdo con el parte oficial, en la intersección de Uriburu y España la Hilux impactó contra una Renault Kangoo, aunque continuó la marcha. Finalmente, los agentes lograron interceptar el vehículo en Uriburu y Santiago, donde el joven identificado como Franco D., de 19 años, fue detenido. En ese lugar se confirmó que no tenía licencia de conducir.
Los controles posteriores arrojaron 1.02 gramos de alcohol en sangre y resultado positivo en narcolemia, con presencia de marihuana. También fueron aprehendidos sus acompañantes: Lautaro D. (19), Rocío S. (20) y Soledad A. (19). La camioneta quedó secuestrada.
En la zona se desplegó un amplio operativo con personal policial, agentes de Tránsito y una ambulancia del Sies. El tránsito permaneció interrumpido hasta el retiro de los vehículos involucrados.
Los padres del joven se hicieron presentes en el lugar. La madre, visiblemente afectada, aseguró que su hijo había salido durante la madrugada sin autorización: “Tiene una chica que lo deja loco. Salieron a tomar algo y volvieron con un choque esa es la sorpresa que me dieron. A las dos de la mañana salieron, les gustó y siguieron”.
Por su parte, el padre también se mostró sorprendido y conmovido por lo que hizo su hijo: “Anoche salió y me sacó la chata, recién me despierto y veo este quilombo. Salió anoche y estaba borracho, me dicen que se asustó y no quiso parar”, sostuvo al tiempo que aseguró que el chico nunca antes había sacado sin permiso el vehículo familiar y que suele salir a jugar a la pelota con los amigos.
“Menos mal que no mató a nadie y él está bien”, analizó el hombre ante la detención del chico y las roturas que sufrió el vehículo en el impacto.
Fuente: Rosario3