El bloque de senadores de La Libertad Avanza oficializó este lunes el pedido de sesión para tratar en el recinto, el próximo miércoles 11 de febrero, el proyecto de ley de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional. El escrito cuenta con el acompañamiento de bloques aliados, una señal de que el oficialismo confía en reunir los votos necesarios para avanzar con la media sanción.
El pedido de sesión lleva la firma de la presidenta del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, junto a la de Luis Juez, de Juntos por el Cambio; Eduardo Vischi, titular del bloque de la Unión Cívica Radical; Carlos “Camau” Espínola, del bloque Provincias Unidas; Enrique Martín Goerling Lara, del PRO; y Beatriz Ávila, de Juntos por el Cambio. La diversidad de rúbricas refleja el entramado de acuerdos que el Gobierno viene tejiendo en la Cámara Alta.
Aunque el pedido fija la fecha de la sesión, no se estableció aún el horario de inicio. Sin embargo, en el Senado estiman que el debate comenzará alrededor del mediodía, en línea con el funcionamiento habitual del cuerpo.
La decisión de avanzar con la convocatoria se da luego de la frustrada foto entre la CGT y un grupo de gobernadores, un episodio que generó desconcierto en el mundo sindical y que, según fuentes parlamentarias, fortaleció la expectativa del oficialismo de poder imponer su iniciativa en el recinto.
En paralelo, la jefa del bloque libertario en el Senado mantuvo ayer por la tarde una reunión con senadores de los espacios considerados “dialoguistas”, tras la cual ratificó que la reforma laboral será tratada en una sesión extraordinaria la próxima semana. Desde el oficialismo aseguran que el proyecto se encuentra “en un 95% cerrado”, aunque persisten desacuerdos relevantes, particularmente en lo referido a los recursos y a algunos aspectos centrales del articulado.
En el peronismo, en tanto, el clima es de cautela y malestar. El bloque del Frente de Todos en el Senado trabaja en una estrategia conjunta con sus pares de la Cámara de Diputados, aunque advierten que la falta de información sobre las modificaciones en negociación dificulta la coordinación. “No sabemos cuáles son los cambios que están negociando, por lo que, si sigue así, nos enteraremos en el recinto”, señaló un senador del espacio que sigue de cerca el debate.
Con el pedido de sesión ya ingresado y el respaldo explícito de bloques aliados, el Gobierno se jugará una carta clave el miércoles 11 de febrero, en una jornada que promete un fuerte impacto político y sindical en torno al futuro de la legislación laboral en la Argentina.