La histórica fábrica de cosechadoras
Vassalli Fabril atraviesa días decisivos para su futuro. Desde el
Gobierno de la provincia de Santa Fe confirmaron que existen avances concretos en las gestiones para la
venta de la firma, lo que podría significar la reactivación definitiva de la producción y, fundamentalmente, la estabilidad laboral para cientos de familias de la ciudad de Firmat.
El rol del Gobierno Provincial
El ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald Báscolo, ha sido el encargado de monitorear de cerca las negociaciones. Según trascendió, el objetivo central de la provincia no es solo que la empresa cambie de manos, sino asegurar un plan de negocios sustentable que garantice la continuidad operativa de la planta.
Las autoridades provinciales actúan como facilitadores entre los actuales propietarios y los grupos inversores interesados, buscando evitar que la fábrica caiga en un proceso de desmantelamiento.
Inversores bajo la lupa
Si bien se mantiene reserva sobre los nombres de los interesados por cuestiones de confidencialidad comercial, el Ejecutivo santafesino dejó claro que los avances son sólidos. El interés de nuevos capitales en Vassalli responde al potencial tecnológico de la firma y al valor estratégico de su mano de obra especializada, considerada una de las mejores del país en el sector de maquinaria agrícola.
Preocupación y expectativa gremial
Para la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y los trabajadores de la planta, la noticia se recibe con una mezcla de cautela y esperanza. El sindicato viene reclamando desde hace meses una solución de fondo a la crisis financiera que arrastra la empresa, priorizando siempre el mantenimiento de las fuentes de trabajo y el pago de los salarios adeudados.
"Lo que Firmat necesita es que las máquinas vuelvan a salir de la línea de montaje. No queremos más parches, queremos un dueño que invierta y respete el convenio colectivo", señalaron fuentes vinculadas al sector metalúrgico regional.