El escenario educativo santafesino de cara al ciclo lectivo 2026 vuelve a estar marcado por la tensión salarial. Martín
Lucero, secretario general de
SADOP Rosario y adjunto de la CGT local, lanzó una fuerte advertencia al
gobernador Maximiliano Pullaro:
sin la implementación de la cláusula gatillo, el inicio de clases está en serio riesgo.
Los números del ajuste por decreto
Lucero desglosó el esquema salarial que el Gobierno provincial impuso unilateralmente ante el rechazo rotundo de los gremios en la mesa paritaria. El dirigente calificó la propuesta como "insuficiente" y detalló el desfasaje que sufren los bolsillos docentes:
-Aumento otorgado: Un acumulado del 9% (dividido en cuotas del 1% y 1,5%).
-Inflación del período: Alcanzó el 12%.
-Saldo negativo: Una pérdida directa del 3% del poder adquisitivo en apenas un semestre.
"Ante la falta de acuerdo, el gobierno optó por imponer de manera unilateral una propuesta que no alcanza. La cláusula gatillo es la única herramienta para que los salarios no sigan creciendo sistemáticamente por debajo de la inflación", sentenció el referente de los docentes privados.
Promesas de campaña y deudas heredadas
Para SADOP, el conflicto actual es una consecuencia directa del cambio de postura del Gobernador respecto a sus compromisos electorales. "Solo le pedimos que cumpla con su palabra. Pullaro prometió paritarias libres y cláusula gatillo en campaña, pero a dos años de gestión todavía no ha honrado esa promesa", fustigó Lucero.
Además, el dirigente recordó que la gestión actual aún mantiene la deuda de la cláusula gatillo correspondiente al mandato de Omar Perotti. En este sentido, Lucero lanzó un dardo político por la sintonía entre el actual y el anterior mandatario: "No cumplió con el pago adeudado de Perotti, con quien paradójicamente se muestra a diario en actos y fotografías oficiales".
El inicio de clases en la balanza
La advertencia de SADOP es clara: la recomposición de la relación con el sector docente depende de un gesto concreto en la mesa de negociaciones. Para el gremio, "hacer lo que está bien" implica abandonar la vía del decreto y asegurar un mecanismo de actualización automática que proteja el salario frente a la suba de precios.
"Si el gobernador quiere garantizar un inicio de clases sin conflictos, debe implementar de una vez por todas la cláusula gatillo. Es la vía para comenzar a sanar una relación que hoy está rota por el ajuste", concluyó Lucero.