El abogado de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Pablo Cerra, explicó que la situación “no es nueva” y que “viene agravándose desde hace meses”, afectando no solo a Electrolux sino también a gran parte de la industria metalúrgica vinculada a la línea blanca.
“Estamos en un embudo vicioso para la actividad laboral e industrial. Aun los productos importados no se venden, y eso genera un parate general”, sostuvo Cerra. Según el referente gremial, más de 2.000 trabajadores del sector industrial en Rosario perdieron su empleo durante 2025, producto de la caída del consumo interno, la falta de crédito y la apertura de importaciones.
El dirigente recordó que el impacto no solo es económico, sino también estructural: “Ya vivimos esto en los 90. Cuando se destruye el empleo industrial, se pierde también la mano de obra calificada, y después cuesta años recuperarla”, advirtió.
Respecto a la situación salarial, Cerra señaló que el promedio ronda los 850 mil pesos mensuales, aunque aclaró que “en muchos casos son sueldos que no alcanzan para cubrir las necesidades básicas”. Además, denunció que los acuerdos paritarios demoran meses en ser homologados por el Gobierno nacional, lo que agrava el deterioro del poder adquisitivo.
“Es una situación casi trágica para el sector. No hay incentivo ni crédito, las tasas son impagables y el trabajador metalúrgico está en el medio, sosteniendo su puesto con sueldos de pobreza”, lamentó.
Desde la UOM Rosario advirtieron que las suspensiones en Electrolux son una señal de alarma sobre la fragilidad del empleo industrial en la región, y reclamaron medidas urgentes para reactivar la producción y proteger la industria nacional frente al avance de las importaciones y la recesión.