La determinación se tomó de común acuerdo entre el entrenador y la dirigencia, y el club lo despidió con un comunicado formal en sus redes sociales agradeciéndole el trabajo realizado y resaltando que “su nombre ya forma parte de la historia de Central”. La noticia fue confirmada también por medios internacionales, que destacaron el impacto de la salida en el fútbol argentino.
La etapa de Holan al frente del equipo, que comenzó en noviembre de 2024, deja un saldo con objetivos cumplidos y, al mismo tiempo, algunas dudas que quizás explican el desenlace inesperado. Bajo su dirección, Rosario Central fue el equipo que más puntos sumó en la temporada 2025, lo que le valió el reconocimiento del título de Liga por parte de la AFA y la clasificación a la Copa Libertadores 2026. Sin embargo, a pesar de ese éxito estadístico, el Canalla no logró avanzar en los cruces de eliminación directa en los torneos Apertura y Clausura, generando cuestionamientos sobre su gestión en instancias decisivas.
Las versiones sobre las razones detrás de la salida de Holan son diversas y apuntan a varias fricciones internas. Por un lado, algunos sectores de la dirigencia y del periodismo local marcaron que, pese a la evaluación positiva general, el equipo mostró ciertas fragilidades en los mano a mano, con eliminaciones prematuras en fases clave del torneo. Por otro, también surgieron tensiones en torno a la gestión del plantel, en los últimos días se mencionó que Holan buscaba retener a futbolistas clave y que había discrepancias sobre refuerzos y salidas, como en el caso de Franco Ibarra, quien fue pretendido por otros clubes.
La reacción de los protagonistas no se hizo esperar. Ángel Di María, capitán y figura del equipo, publicó un emotivo mensaje en sus redes sociales agradeciendo al entrenador por sus enseñanzas, su humildad y profesionalismo, y deseándole lo mejor “en todo lo que venga”. El propio Holan, por su parte, brindó declaraciones posteriores señalando que la desvinculación fue pactada de manera amistosa y que ambos acordaron que era “lo mejor para el club”, destacando también el trabajo conjunto con la dirigencia en la planificación y en la integración de juveniles al primer equipo.
Esta salida marca un antes y un después en Rosario Central. Si bien Holan culmina su etapa en un clima de respeto mutuo y con logros importantes, la falta de continuidad en los cruces decisivos y la necesidad de consolidar un proyecto a largo plazo en Arroyito parecen haber influido en la decisión final. Ahora, el club, una institución con una fuerte identidad futbolera en Rosario y la región encara una etapa de cambios y expectativas en el armado del plantel y el equipo técnico para 2026.