comenzó con cambios reglamentarios que ya generan impacto en el desarrollo de los partidos y en la experiencia del espectador. Desde el inicio del certamen, la Conmebol puso en vigencia un nuevo protocolo que incluye
dentro del campo de juego.
De acuerdo a lo informado por el organismo sudamericano, en todos los encuentros de la competencia se realizará una pausa de rehidratación en cada tiempo, con una duración máxima de 90 segundos. La medida es fija y no depende de la temperatura, la sede ni las condiciones climáticas, a diferencia de las interrupciones ocasionales que se aplicaban en torneos anteriores.
La decisión busca priorizar el cuidado de los futbolistas en una competencia caracterizada por la alta exigencia física, los largos viajes y el ritmo intenso de juego. Además, el árbitro será el encargado de definir el momento exacto en que se llevará a cabo la pausa, mientras que los jugadores deberán permanecer dentro del campo, próximos a los bancos de suplentes.
Desde lo táctico, estas interrupciones también pueden convertirse en instancias para realizar ajustes rápidos, ordenar esquemas y transmitir indicaciones, aun cuando no se trate de tiempos muertos formales.
El nuevo protocolo se estrenó en el partido que abrió oficialmente la Libertadores 2026, donde The Strongest venció 2-1 a Deportivo Táchira en La Paz por la fase 1. La instancia continuará con los cruces entre 2 de Mayo y Alianza Lima, y Juventud de Las Piedras frente a Universidad Católica, cuyas series se completarán la próxima semana.
En paralelo, la Conmebol confirmó que durante las pausas habrá una mayor aproximación audiovisual. Según el Manual de Clubes de la competencia, se habilitará la presencia de cámaras y micrófonos específicos para captar imágenes y sonidos desde el campo, incluidas eventuales indicaciones de los entrenadores.
Con estas modificaciones, la Libertadores 2026 suma herramientas que buscan combinar el cuidado físico de los jugadores con una cobertura más cercana y detallada del espectáculo.