En medio de la crisis institucional Newells despide el año ante Racing en el Coloso
Newells llega a la fecha 16 del Torneo Clausura envuelto en un mar de conflictos, una medida de fuerza de sus empleados por deudas salariales amenazaba con suspender el partido ante Racing, mientras el equipo tiene una misión poco decorosa, cerrar una temporada para el olvido.
Newells afronta su última parada del Clausura en un momento delicado: no corre riesgo de descenso, pero sí vive una crisis institucional grave. Los empleados del club, nucleados en UTEDYC, lanzaron un paro de 72 horas por falta de pago, lo que puso en jaque la realización del partido contra Racing. Finalmente hubo acuerdo entre el club y el gremio, y el cruce se mantiene, pero el conflicto dejó una marca profunda.
En lo deportivo, la Lepra llega con ansiedad contenida, tras derrotar 2-0 a Huracán, se aseguró la permanencia, pero no tiene margen para soñar con los playoffs. Lucas Bernardi podría aprovechar este contexto para apostar por un plantel más joven, la idea es poner mayoría de juveniles ante Racing, tanto por la falta de objetivos como por la necesidad de darles rodaje de cara al futuro.
Además, este partido simboliza el fin de un ciclo decepcionante para Newells, un torneo que desde el comienzo estuvo marcado por la inestabilidad, la falta de rumbo y un rendimiento que nunca terminó de levantar. Esta etapa tuvo muchas penas, nada de gloria y la dirigencia, los empleados y los hinchas parecen mirar con alivio a lo que viene.
Para colmo, el panorama se agrava con la falta de recambio confiable. Aunque algunos pibes dieron señales positivas durante el semestre, el equipo no encontró una identidad clara y dejó escapar varias oportunidades para levantar la cabeza. Si bien las negociaciones para resolver la deuda salarial lograron destrabarse, el costo reputacional ya está hecho y la despedida ante Racing asoma como un símbolo de la implosión, no solo es un cierre de temporada, sino de una etapa de frustraciones acumuladas.