Central jugó su mejor partido en mucho tiempo y festejó de visitante, goleó 3-0 en La Plata
Di María maquilló el marcador con un golazo, pero los flashes se los llevó la goleada: Véliz abrió el marcador, Giménez amplió y Quintana se rompió el tobillo.
Rosario Central sacó su lado más contundente ante Gimnasia y Esgrima este sábado en el Bosque: ganó 3-0 con goles de Alejo Véliz, Enzo Giménez y Ángel Di María, en una tarde donde el Canalla supo golpear en momentos claves. El resultado confirma que el equipo visitante está con rumbo y recursos para pelear bien arriba.
Desde el arranque el local sufrió: tras una presión alta de Central llegó el primer tanto de Véliz, anticipando la jugada y definiendo dentro del área chica. Gimnasia, siempre golpeado por su propia crisis institucional, quedó expuesto. La ventaja temprana obligó al local a estirar líneas, y eso dejó espacios que Central supo explotar con vértigo y decisión.
En el segundo tiempo Gimnasia sintió el desgaste físico y perdió consistencia defensiva. Fue allí cuando Giménez marcó el segundo con un cabezazo a segundos de ingresar. Poco después, Di María se encargó del tercero apareciendo desde el borde del área. El Monumental de La Plata pareció reconocer que esa goleada tenía sabor visitante.
Pero la alegría fue apagada por una noticia dolorosa: Carlos Quintana sufrió una grave lesión en el tobillo izquierdo, producto de un choque aéreo, y debió retirarse con signos evidentes de dolor. Se confirmó que deberá ser intervenido quirúrgicamente por una luxación y fractura de tobillo, quedando un vacío importante en la defensa auriazul.
Este triunfo le da aire a Central, gana fuera de casa, confirma presencia ofensiva y proyecta optimismo para lo que viene. Pero la baja de Quintana deja una herida, ahora Holan deberá recomponer el fondo y mantener la solidez reciente con recursos nuevos. La victoria fue clara... pero también costosa.