. El equipo de Ariel Holan se quedó con tres puntos importantes en casa y se mantiene en la pelea en la parte alta de la tabla, reafirmando su fortaleza como local.
El gran protagonista de la noche fue Alejo Véliz, quien tuvo una actuación determinante y fue clave para el triunfo. El delantero arrancó con un penal fallado en el inicio del partido, lo que parecía complicar el panorama, pero mostró personalidad para reponerse rápidamente. Primero abrió el marcador y luego, en el complemento, marcó el segundo gol que terminó definiendo el encuentro, redondeando una actuación de alto impacto.
El desarrollo del partido tuvo momentos de intensidad, con un Central que intentó asumir el protagonismo desde el inicio, aunque no sin dificultades. Tras el gol inicial, Atlético Tucumán reaccionó y logró el empate a través de Leandro Díaz, generando incertidumbre en el equipo local. Sin embargo, el Canalla mantuvo la iniciativa y encontró nuevamente en Véliz la llave para romper la paridad en la segunda mitad, en un trámite que exigió esfuerzo y concentración hasta el final.
Más allá del resultado, el triunfo tiene un valor especial en lo anímico. Central llegaba con algunas dudas tras su última presentación y necesitaba una respuesta que le devolviera confianza. La victoria no solo le permite acomodarse en la tabla, quedando como escolta en su zona, sino también llegar con un envión positivo al debut en la Copa Libertadores, uno de los grandes objetivos del semestre.
En un contexto de ausencias importantes y con la mirada puesta en el plano internacional, el equipo mostró carácter para sobreponerse a la adversidad y sacar adelante un partido que no era sencillo. En Arroyito, el Canalla volvió a hacerse fuerte y dejó en claro que, aun con rotación y exigencias múltiples, sigue siendo un rival competitivo que quiere dar pelea en todos los frentes.