fue anunciada en noviembre del año pasado como una obra fundamental de transformación urbana en el límite entre las localidades de
y exhibida además como un ejemplo de articulación entre distintos niveles del Estado, ya que intervinieron ambos municipios y los
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En la actualidad la realidad contrasta con aquel anuncio. Los trabajos se paralizaron a poco de iniciar y sólo sirvieron para deteriorar el estado de la calzada, en el tramo entre las calles Dorrego y Los Andes. Las intensas lluvias registradas en las últimas jornadas evidenciaron la odisea que atraviesan los vecinos del sector: una calle inundada e intransitable.
Ante los reiterados reclamos de los vecinos, desde la Municipalidad de Granadero Baigorria aclararon que la ejecución de la obra quedó bajo supervisión del municipio bermudense. Es que al ser un acuerdo tripartito se repartieron los roles entre los distintos actores. El dinero, proveniente de la Provincia, aseguran que está garantizado.
Pero la administración de los fondos y la supervisión directa de la empresa contratista, que resultó ser Obring, recayeron en la gestión a cargo del intendente Daniel Cinalli. Desde el Ejecutivo de Capitán Bermúdez no brindaron por el momento explicaciones de la demora en las tareas, que generan múltiples consecuencias.
Es que además de las dificultades que atraviesan los frentistas de calle Gaboto, la arteria es una conexión clave entre ambas localidades y se volvió intransitable. A tal punto que el servicio de transporte de la empresa Rosario Bus que circula por el sector decidió recortar su servicio y ya no ingresa a barrio Villa El Prado, sino que hace punta de línea en la plaza de barrio San Fernando.
Un pedido urgente
En la última sesión del Concejo Municipal de Capitán Bermúdez la edil Sol Ventura ingresó un pedido de informes para que el Ejecutivo local informe informe de manera oficial las causas de la paralización de la obra, así como el “estado administrativo actual de la obra, indicando si la misma continúa vigente, rescindida o en proceso de reactivación”.
Más allá de algunas versiones extraoficiales, desde el municipio a cargo de los trabajos en ningún momento aclararon los motivos de la demora. Tampoco desde el área de Obras Públicas suelen responder habitualmente los pedidos de informes como el presentado por la concejal Ventura.
La iniciativa solicita además un detalle de plazos estimados para la reanudación y/o finalización de la obra, que fue anunciada como una transformación histórica para los barrios afectados y, por el momento, sólo resultó ser un dolor de cabeza para los vecinos.