, llegó a los cines argentinos este jueves 4 de septiembre. La producción está inspirada en la vida de
y se convirtió en una de las diez representantes internacionales ante el comité de prevención de la tortura de la ONU.
La trama sigue a Andrea, cuyo hijo es encarcelado. Al visitarlo por primera vez en prisión, conoce a otras mujeres que hacen fila para ver a sus familiares. Aunque al principio la rechazan, con el tiempo serán ellas quienes le den la fuerza necesaria para enfrentar su lucha.
En esta película también participó un profesional de la región. Se trata de Joaquín N. Sala (27), realizador audiovisual oriundo de Capitán Bermúdez, quien tuvo un rol importante detrás de cámara. “Este proyecto me hizo crecer a pasos agigantados”, contó en diálogo con 11Noticias. Sala comenzó como ayudante de producción durante la preproducción y el rodaje, pero luego regresó al proyecto para cubrir un reemplazo como coordinador de producción. Finalmente, trabajó como coordinador de postproducción junto con Ariel Checcio.
“Filmar dentro de la cárcel de Ezeiza, con toda la complejidad de producción y despliegue de locaciones, fue una verdadera locura. Después, volver meses más tarde y verlo transformarse en la sala de postproducción fue fascinante. Desde regrabar diálogos hasta ajustar efectos sonoros y trabajar en VFX, cada detalle contaba para que la historia se luzca”, explicó.
El bermudense también compartió anécdotas del rodaje, especialmente su primer encuentro con Natalia Oreiro: “Tenía que llevarle los guiones a su casa para una lectura con el elenco. Estaba muy nervioso, era como en “El diablo viste a la moda” cuando Anne Hathaway lleva ‘el libro’. Por suerte, ella fue tan cálida y sencilla que enseguida me relajó”, recordó.
“Me llevo muchos recuerdos y grandes anécdotas pero sobre todo el aprendizaje de que el cine es un trabajo colectivo y que cada etapa tiene su propia magia”, comentó sobre el final.
“La Mujer de la Fila” cuenta con un elenco integrado por Natalia Oreiro, Amparo Noguera, Alberto Ammann, Federico Heinrich, Marcela “Tigresa” Acuña y Lide Uranga. Fue dirigida por Benjamín Ávila, realizador de “Infancia Clandestina” y la serie “Diciembre 2001”, y producida por Mostra Cine y Buffalo Films, con coproducción de Diving Media.
Además de contar una historia conmovedora, esta será la primera película argentina que medirá su impacto social, demostrando el poder transformador del arte. El film tiene una duración de 105 minutos, pertenece al género drama y ya se encuentra disponible en las principales salas del país.